Eficacia

De acuerdo a múltiples estudios científicos, la Terapia EMDR resulta un tratamiento validado empíricamente para tratar el trauma.


La exposición a una situación traumática produce cambios neuronales y del balance fisiológico entre sistemas inhibitorios y excitatorios del cerebro que impiden su procesamiento adecuado. La Terapia EMDR restaura este balance al generar su reprocesamiento, cambiando así nuestro sistema de percepciones, emociones y atribuciones acerca de la experiencia.


EMDR ha sido designado por la American Psychiatric Association como un tratamiento eficaz para pacientes con trastornos por Estrés Agudo y trastorno por Estrés Postraumático.


CÓMO ACTÚA


El cerebro tiene un sistema natural, intrínseco, de autorregulación, semejante a los otros sistemas del cuerpo, para llegar a un estado de equilibrio. Lo denominamos SPIA (Sistema de Procesamiento de la Información hacia un estado Adaptativo).


Este sistema es un dispositivo para integrar experiencias internas y externas.


Una experiencia incluye niveles semánticos, autobiográficos, somáticos, perceptuales, emocionales y conductuales. Las experiencias se convierten en memoria almacenada de modo físico.


Cuando acontecen experiencias internas (cognición o asociación similar) o externas (una situación con características similares), las percepciones se conectan con las redes no procesadas y surgen las cogniciones, emociones y sensaciones negativas.


Los rasgos de personalidad, la conducta, las convicciones sobre sí mismo y sobre el mundo, las relaciones, las emociones y las sensaciones físicas que son disfuncionales o patológicas, son la manifestación de recuerdos no procesados.


La Terapia EMDR permite, al procesar un recuerdo blanco, que la información disfuncional almacenada se conecte en forma apropiada con redes positivas para construir una red de memoria adaptativa.


La información se transmuta, cambia a nivel neurobiológico.


El agente de cambio de la Terapia EMDR es el reprocesamiento de la información, proceso de construcción de nuevos eslabones entre la información disfuncional almacenada y la información adaptativa (Shapiro, Maxfield, 2002).